"La joven le alargó un papel. Era una cuartilla doblada. Al desdoblarla, Fil Emön se encontró con un nombre escrito en mayúsculas con un rotulador negro. FIL EMÖN, decía."
Los hombres que no ataban a las mujeres.
Ste Arsson
(traducción de Miguel Serrano Larraz)
1001 ediciones
