martes, 10 de mayo de 2011

...KR15T4L O6KURO... I ...





Desde entonces sólo he leído lo imprescindible para mi trabajo, nunca por gusto, y , en la medida de mis posibilidades, he intentado cultivar mi gregarismo. De hecho, traté de convertirme a alguna religión o ideología que no exigiera ni leer ni pensar. El catolicismo es perfecto, me dije. Durante siglos los católicos llegaron a prohibir leer sus libros sagrados o pensar sus dogmas. Entonces, me esforcé con todo mi corazón y con toda mi alma, por convertirme al catolicismo apostólico, romano y trentino ( los postconciliares han perdido gran parte del talante que engrandeció a la iglesia papista), pero resultó superior a mis fuerzas. Dicen que el cristianismo se transmite por contagio, pero el sistema inmunológico de  mi espíritu debe funcionar a las mil maravillas.
Se pongan como se pongan los lectores y los idealistas, los embrutecidos vivimos mejor.


El difamador
Alfonso Ruiz de Aguirre
Calambur Narativa

(VIII Premio Río Manzanares de novela - Finalista)

No hay comentarios: